Perdidos - LOST
La historia está ambientada en la playa de una isla en mitad del Pacífico, donde se ha estrellado un avión comercial que hacía el trayecto desde Sydney, Australia hacia Estados Unidos. Comienza así un relato de supervivencia, donde personas normales tienen que ayudar a los heridos graves, retirar los cadáveres, buscar las provisiones de comida y agua del avión, mantener una hoguera como señal de auxilio y una larga serie de tareas para las que no estaban preparados, mientras intentan superar el trauma del accidente. Además, esa noche, terribles sonidos medio animales medio metálicos les despertarán: en la jungla, algo monstruoso está derribando árboles (en una escena bastante aterradora por cierto). Pronto se darán cuenta de que no parece que los equipos de rescate les vayan a encontrar pronto, si es que les encuentran algún día, a la vez que van descubriendo los secretos de la isla y se van conociendo unos a otros.
La idea de la isla desierta puede parecer un tanto limitada, pero no lo es en absoluto. Por una parte, tenemos personajes suficientes: 48 supervivientes, de los cuales conocemos a fondo a 14, que comparten protagonismo. Además, a la isla no le faltan sorpresas (que no quiero desvelar). Pero el juego de malabares es que cada episodio está dedicado a uno de los personajes que, a través de flashbacks, revive los momentos más oscuros de su pasado.
De esta forma se consiguen varios efectos. Por un lado, se permite que entren en la serie nuevos rostros y localizaciones, algo que en la isla sería imposible. Además, se nos van explicando las razones por las que cada pasajero subió a ese avión. También se permite el uso de música en la serie, algo que en la isla está mucho más limitado por razones obvias. Y de paso, los productores se permiten rodar en interiores, que es más barato.
Entre los puntos fuertes de la serie están precisamente la abundancia de frondosos exteriores, el carisma de los variados protagonistas (de todas las razas y grupos sociales), con todos los secretos de sus pasados y las (¿casuales?) conexiones entre algunos de ellos, y sobre todo, los elementos misteriosos que van apareciendo en la isla.
Entre los puntos débiles, que también los tiene, podemos citar como el principal el hecho de que la historia avanza muy despacio, en parte por los motivos ya citados: el amplio número de protagonistas hace que las historias de unos queden en stand-by mientras avanzan las de otros, y además el sistema de flash-backs hace que nos ocupemos más de sus pasados que de sus presentes (y futuros), impidiendo que la historia avance y, sobre todo, paralizando la resolución de los problemas que les acucian en la isla, como los monstruos, que tras el arranque de la serie dejan de aparecer durante unos 10 capítulos.
Son esos “tiempos muertos” los únicos que lastran la serie, dejándola por momentos en un drama al uso. Aun entonces, la calidad de los intérpretes hace que el nivel no decaiga demasiado. Entre ellos hay que mencionar a Dominic Monaghan, nuestro querido Merry de ”El Señor de los Anillos”, pero sobre todo hay que destacar a Terry O’Quinn como Jon Locke. A O’Quinn le hemos visto mil veces en ”Alias”, ”Expediente X” y ”Millennium”, siempre como secundario y siempre en papeles similares (tiesos y muy limitados). Aquí al fin se le permite demostrar todo su potencial, creando a este hombre con nombre de filósofo que ha acabado por convertirse en el personaje más carismático del grupo, robándole el protagonismo a los (muchos) guaperas del reparto. Su interpretación en el capítulo 4, ”Walkabout”, junto a un inteligente guión, lo alzaron como el mejor episodio del año de toda la televisión americana según The Futon Critic.
Cuando escribo estas líneas sólo se han creado los primeros 18 capítulos de la primera temporada, que se está emitiendo por la ABC en EEUU. Los 7 episodios restantes se emitirán en diversos miércoles (no todas las semanas hay uno nuevo), concluyendo con ”Exodus” el 25 de mayo (y publicándose en DVD el 6 de septiembre). Habrá que ver cómo cierran temporada.
Mientras tanto seguiremos disfrutando (los que la venimos siguiendo) o comenzaremos a disfrutar (quienes se unan ahora que va a comenzar a emitirse en España por el canal Fox y TVE1, bajo etítulo “Perdidos”) de la incontestable frescura de esta serie, que rebosa calidad y originalidad por los cuatro costados.
Sin duda, una serie para no perderse. Una genialidad entre tiempo de escasez de ideas originales y decadentes.