Así, alargando la e, con condescendencia. La alarga tanto que le llega hasta la mesa, cae hasta el suelo, llega hasta mis pies, me sube por la pernera del pantalón y me toca los cojones.
—El Teleoperador: El día que vencí a Cajamadrid (1). Mejor post en lo que va de año. (via batcat)