Siempre recordaré aquel dia en la plaza del museo, en el que la marea de gente estaba aplastando contra una pared a un niño que se echó a llorar y alguien le gritó, en medio del silencio: “haga usted callar al niño, mas respeto, que está pasando el señor“, y el padre del niño contestó gritando “mas respeto por las personas, señora, que lo mio es un niño y eso es un muñeco !!!