Se vuelve a demostrar que somos todos como niños, sólo que los juguetes son más caros.
Y podremos encontrarle al nuevo cacharrito mil millones de pegas diferentes, que al final encontraremos una buena razón para tener uno. En esto, en crear necesidades, Apple es experta. Ni nosotros mismos sabemos lo que queremos, y justo con eso es con lo que juegan.
