Cuando deja de tener gracia
Seguro que todos nos hemos visto mil quinientos vídeos en Internet de caídas, golpes y situaciones que hacen nos partamos el pecho y nos tiremos al suelo llorando de risa. Pero hay momentos en los que hay que saber decir basta, un momento, no podemos reirnos del mal ajeno así porque sí, y sobre todo de situaciones en las que vemos que alguien lo está pasando realmente mal, y que reirnos es de no tener ni por supuesto sentido del humor, ni una pizca de corazón y sentimientos de los que supuestamente tenemos que tener los humanos.
Y ni siquiera pongo el video aquí directamente, porque de verdad digo que no tiene ni pizca de gracia. Y pongo pizca por no usar otra palabra.
(Todo esto viene de este post de Israel y de los comentarios en el compartido del Reader)