Avances en conducción
No deja de sorprenderme como conducen algunos, no es que yo sea Schumacher, pero…
- Para girar en una calle hay que abrirse como si llevásemos un trailer de quince mil metros de largo, invadir el sentido contrario y hacerlo a la velocidad más reducida posible, así el que venga detrás o de frente en sentido contrario quedará en un estado que se debate entre la desesperación y la angustia.
- No utilizar en ningún caso los intermitentes, esas luces de adorno naranjas que ponen es sólo para encarecer el precio de venta de los coches y porque le dan un toque de color. Esto provoca el llamado amago, parece que voy a girar cuando en realidad no giro y viceversa. Y además provoca que los demás conductores estén en continua alerta, ya que tendrán que jugar al divertido juego de adivinar en que calle vas a girar o cuando cambiar de carril.
- Las rotondas o glorietas se pasan rectas, es decir, como si no existieran. Si voy por el carril derecho en una avenida de dos carriles para el mismo sentido, entro en la rotonda por su carril izquierdo, porque me pilla de frente y me ahorro doblar el volante. Para salir de la rotonda, salgo tal cual, sin intermitente y caigo en el carril derecho de la siguiente avenida. Así si alguien iba rodeando la rotonda por el carril derecho, me cruzaré por delante suya y haré que se asuste, frene y lance improperios.
- En calle de dos carriles para el mismo sentido, hay coches haciendo cola en el derecho porque es para girar a la derecha, lo suyo es ir por el izquierdo, saltarse la cola y meterse en el último momento al carril derecho, para deleite y disfrute de todos los tontos que esperan.