¿Está perdiendo la tecnología su encanto?
A raíz de que hace un par de días conseguí un Nokia 8310, que tenía muchas ganas de tener como objeto de colección, he estado pensando en como ha cambiado la tecnología y como seguimos recordando con nostalgia a la que había antes.
En el mundo de los móviles por ejemplo, ya es raro el que no tiene uno de última generación, pero conozco casos de personas que tienen guardados e incluso usan de vez en cuando algunos terminales antiguos, esos que estaban hechos de buenos materiales y nos daba tanta alegría la primera llamada que recibíamos con el, porque los echan de menos. Ahora tener un móvil es casi gratis, los niños ya no tienen reloj porque miran la hora en el y escuchan música en los parques a través de sus minúsculos altavoces. Quedan por toques: 1 toque voy para allá, 2 toques me retraso… ¿Dónde está la magia?
La música se grababa en cintas, de cromo los que podían, con canciones que ponían en la radio o copiando una cinta que conseguíamos de un tío lejano que tenía buen gusto. Cuando se rompía la pegábamos con laca de uñas y podíamos llevarla en la guantera del coche rodando de un lado a otro durante cuatrocientos mil kilómetros sin que se rompiera. Y ya la leche era el vinilo, ese pedazo de disco gigante que cuando empezaba a girar sonaba a gloria. Hoy tenemos el CD, que se ralla con mirarlo, que cría hongos extraños y que sigue sin dar la calidad de lo que se tenía con el vinilo. Ya no hablemos del formato comprimido, que es cierto es la revolución, porque puede mandarse por Internet rápidamente al otro lado del mundo, ocupa poco espacio y es barato, pero que todos lo critican por la mala calidad que da y los problemas de compatibilidad entre los distintos formatos. Piratería, SGAE, etcétera.
La fotografía digital es poder tirar mil fotos sin que te cueste un duro y sacar de ellas al menos cinco tal y como querías, aunque hay gente que acertará más y mejor. He visto muchísimos fotógrafos en Flickr pasarse del digital a las cámaras de carrete, y aún más, fotógrafos que retocan sus fotos aplicándole filtros para darle el efecto y el ambiente que transmiten las de antes (y me incluyo) ¿Por qué es esto?
Y si buscamos por Internet el nombre de un juego antiguo que nos encantaba, seguro que está disponible para descargárselo, emularlo, o jugarlo online directamente hecho en javascript o flash. La Atari y sus 5000 juegos, la Nintendo con la pistola y el juego de disparar a los patos, el Monkey Island, los juegos en cinta y su ruido al cargar…
Y podemos seguir mencionando tecnologías y aplicando la misma teoría, como los ordenadores (aquel ZX Spectrum…), la programación o las televisiones.
Creo que hubo una época dorada, en la que todo esto nació, en la que se cuidaba cada detalle por intentar que triunfara, que la gente comprara; y lo han conseguido tanto, que ahora se compra casi sin necesidad, más bien por un puro consumismo, por envidia aunque sea sana del vecino.
Quizás sea todo solo un ataque de nostalgia, una mirada al pasado y ver de donde proviene todo. Quizás este avance tan rápido sea realmente bueno, y dentro de unos años recordemos con el mismo cariño lo que tenemos ahora como lo hacemos en pensar en lo que dejamos atrás.