Spiderman 3: como matar a un personaje

(Contiene spoilers, si no la has visto aún, no sigas leyendo)
Me va a dar pena escribir esto, porque esperaba una entretenida película de acción, y me he topado con una cómica entrando en el terreno de lo ridículo. Una gran decepción después de los espectaculares trailers y posters que nos han inundado durante meses.
Han matado al personaje de Spiderman. Vale que muestren las debilidades de todo superhéroe (cosa que por cierto empieza a estar de moda últimamente), pero para eso no hace falta que haga bailecitos ridículos o vaya de ligón playero por donde quiera que va. Y eso que nunca he sido muy fan del personaje, no me quiero imaginar que habrá sentido el que lo sea.
La película empieza bien, te introduce poco a poco en el tema, alguna escena buena de acción y plaf, empieza con los batacazos de los que ya no se levanta. Venom es uno de los malos más malos, de los que cuesta deshacerse, y aquí dura cuatro segundos. Sale, se acuerda Spiderman de que es sensible a las ondas sonoras y listo, despachado y vamos a un final apurado que hay que acabar ya, que la gente se cansa.
Ah, antes que se me olvide. Es cierto que me encanta Estados Unidos, pero ver a Spiderman con esa gran bandera de fondo es demasiado patriótico, se podían haber ahorrado el detalle.
Muchas escenas intentan darle dramatismo al asunto, pero los diálogos y los actores no convencen. La relación entre Mary Jane y Peter Parker ya no me la creo. Acaban al final de la película ahí abrazados, como siempre, sin duda para otra entrega más, que ya me va a costar tragarmela tan fácilmente.