Casino Royale
Ayer Viernes fué uno de esos estrenos que tanto se esperan, y es que al fín llegaba a las salas de nuevo James Bond. Confieso que no soy fiel seguidor de sus películas, pero siempre me han ido gustando más o menos las que he ido viendo.
Este James Bond me llamaba la atención sobre todo, por el sustancial cambio de actor. A mi parecer no se parece mucho al concepto que siempre se ha tenido del personaje, siempre han sido más estirados, con un aire glamuroso y elegante. Ahora lo veo más humano, real y agresivo.
¿Un James Bond humano?
(A partir de aquí contiene spoilers) La película comienza contando como James Bond llegó a convertirse en 007, cosa que al menos yo no había visto antes. Se vé algo torpe en sus inicios, sin práctica y con cierto miedo.
En su primer trabajo grande, se desarrolla una persecución de las que ya quedan pocas. El perseguido es un auténtico “yamakasi” de esos que hacen saltos increíbles, suben por paredes imposibles y se cuelan por agujeros por donde parece que no cabe ni un alfiler. Creo que todas las películas de acción deberían incluir al menos una persecución de éste tipo.
A lo largo de toda la película, se ve como decía, a un James Bond no tan suelto, de gatillo fácil, agresivo y poniendo de los nervios a M, con la que aún no se lleva nada bien.
En este sentido me ha recordado a otros remakes, como Batman Begins o Superman Returns, dónde se muestra un lado más humano del personaje. Siempre han sido intocables, ganaban de sobra y parecían indestructibles.
Pues aquí se lleva unas buenas palizas, no vale ir enchaquetadito todo el día con aparatitos de última tecnología proporcionados por Q. Sólo hay que ver la tortura a la que la someten sentado desnudo en esa silla. Nunca hubiera imaginado que sometieran a James Bond en ninguna de sus películas.

Tiene sus puntos graciosos, con bromas ingeniosas que rompen la tensión del momento (véase el “ráscame un poco más a la derecha”) que acompañan muy bien.
La partida de póker es épica, creo que ha sido un gran acierto, al igual que la elección del malo de turno, con ese ojo llorando sangre cuando se le ponían las cosas difíciles.
Sin chica Bond
Otro detalle curioso es el de la típica chica Bond. La primera chica que aparece, la utiliza para llegar al malo y no acaba muy bien en esa amaca. La segunda, que por cierto hace un papelón, tampoco acaba muy bien en el ascensor bajo agua. LLega a enamorarse de ella, incluso hasta el punto de abandonar el servicio secreto para llevar una vida normal junto a ella, pero ésta lo traiciona por dinero, y la cosa no acaba muy bien. Esto quizás haga que James Bond pase a no confiar en nadie, ni mucho menos permitirse el lujo de enamorarse. Cosa que se ven en el resto de películas.
Para mi la escena más emotiva de la película, que creo es la que la sitúa en una de las mejores de este año, es la de la ducha. Ver a un sensible James Bond sentarse junto a la chica en la ducha y abrazarla, es un plano insólito.
Bueno, y creo que por ahora es todo, luego si se me ocurren más cosas iré contando. Sólo añadir, aunque creo que es obvio tras leer esto, que ha sido la mejor película de James Bond que he visto hasta la fecha, es mas cercana, real y humana. Transmite como otras no lo hacían, y Daniel Craig, definitivamente, encaja a la perfección y marca un nuevo patrón para el personaje. No es más de lo mismo.