King Kong
Ayer se estrenó King Kong, y no pude resistirme a ir a verla. La película es grande, por su protagonista, presupuesto y director, y también larga, porque son 3 horas y media, entre trailers e intermedio, de las cuales yo hubiera recortado algunos minutos.
Yo la dividiría en dos partes, de las cuales, la primera esta muy bien enfocada, con la presentación de los protagonistas, las escenas en el barco y la espectacular llegada a la isla. La segunda parte está llena de efectos especiales, con la lucha de King Kong y los tres dinosaurios o la estampida, muy bien realizadas y con mucha acción. No tanto como las escenas del barranco con los insectos o la de los “murciélagos”, que cortan un poco el ritmo y sobre todo la primera, es algo desagradable.
El mono gigante esta muy bien hecho, los movimientos son muy naturales y está realmente bien integrado con el escenario. Pero hay cosas que se escapan a la comprensión, como de que forma resiste el fráfil cuerpo de Naomi Watts a los tremendos bapuleos que le pega el gorila, no sólo cuando corre o se enfada, sino luchando con dinosaurios y cayendo por precipicios. A mi me da dos zamarreos y ya estoy vomitando.
Los actores se portan, Naomi y Adrien estan a la altura y tienen escenas del flechazo muy bonitas. Y Jack Black tiene la justa cara de “malillo” para hacer el papelón del director ambicioso.
Peter Jackson tenía un reto con esta película, y era demostrar que hay más que ofrecer después de la brillante Trilogía del Anillo. Por mí se puede dar por reto superado, aunque eso sí, aún se puede mejorar.
Valoración:

