Pedro Moreno

Documentando mi visita al planeta tierra desde 1979

Valor

Y la gente se aparta a un lado y a otro, y aparece andando descalza, casi flotando y etérea en el aire, y avanza hacia mi con media sonrisa entre sus labios sin carmín. Su pelo amarillo como el trigo en agosto juega con el viento, al igual que lo hace su vestido enredado en sus piernas, se mece dejándome inconsciente e ingrávido en el interior de mi pequeña burbuja de felicidad hermética y blindada a prueba de risas ajenas.

Y el sueño se repite una y otra vez desde hace dos años, los que llevo en el instituto viéndola desde la última fila sentada en la primera.

Y veinte años después intento imaginar porque nunca fui capaz de decirle ni una palabra.