Pedro Moreno

Documentando mi visita al planeta tierra desde 1979
Y sin más que pedir la baja se le ofrecen meses de descuento total de algo que ha estado pagando sin rechistar. No sé si a alguien más le ha pasado pero la cara que se queda es aquella de ¿Y por qué ahora?

Interesante el texto de No mire, es que yo me voy de verdad. Yo tampoco he hecho nunca un amago de portabilidad, y es porque en parte algo me decía que eso no está bien, que es jugar sucio, y porque se suma una pereza tremenda a tener que llamar para conseguir algo, y el miedo a que seguro que al final termina uno pagando más que antes.

Pero creo que hay que abrirse a los cambios, a que ya no es lo normal el llevarse uno diez años en la misma compañía como llevo yo, a que seguro que si este es el caso, estamos pagando tarifas más cara que uno recién llegado, a que no cogemos ofertas mejores por se clientes antiguos, y seguro que no podemos conseguir ese teléfono que se nos antoja y tiene ya todo el mundo hasta de pisapapeles porque ya tiene uno mejor. ¿No estamos haciendo el tonto entonces?

Ya no vale llorar, ni llamar para pedir, ni rogar, ni suplicar. Ahora sólo vale el dedo en el ojo, la bofetada con la mano abierta, la guerra: pues me voy a otra compañía y ya verás como me llaman para que no me vaya. Y eso es desde luego lo que pienso hacer en cuanto ponga el punto a este texto.

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